LAS LÁMPARAS DE PRESIÓN
Este tipo de lámparas, alimentadas por petroleo, gasolina o alcohol, han sido un sistema barato y eficiente de iluminación en el pasado y aún lo es en muchos países o en situaciones de emergencia:
Conviven con medios de iluminación más modernos:
Su funcionamiento se basa en la luz que emite una camisa incandescente (idéntica a las de los lumogas de campingaz) y la gasificación de combustibles líquidos.
CAMISAS DE INCANDESCENCIA
Como ya se ha comentado, las camisas de incandescencia, aún se utilizan en los faroles de campingas. En el pasado se llamaron manguitos, también camisetas y en ingles se conocen como mantles. Se trata de bolsitas de tejido impregnadas de una sustancia que, una vez quemada la tela, se pone incandescente desprendiendo luz intensa. Hasta hace muy poco tiempo, la sustancia era el torio en un 99% y el cerio en 1%. Ambos elementos, son radioactivos, por lo que las camisas desprendían una pequeña cantidad de radioactividad.
Carl Auer Von Welsbach, discípulo de Bunsen , confeccionó en 1885, la primera camisa funcional. Con posterioridad, desarrollaría filamentos para lámparas eléctricas.
LA PARAFINA (QUEROSENO)
En principio, las camisas de incandescencia se usaron con el gas, principalmente de hulla. El descubrimiento de la parafina, por Reichenbanck y Christian en 1830:
La patente e industrialización de ese combustible por parte de James Young en 1850:
Y el destilado del producto, a partir del petroleo, por parte de Bissell y Drake en 1858, abaratando su fabricación:
Supuso, todo ello, una revolución en materia de alumbrado.
PETROMAX
En 1895, Mueller, desarrolla una lámpara con combustión eficiente y camisa de incandescencia. Faltará solo un paso para la lámpara de presión. Este último paso lo acabará dando Max Graetz.
En 1890, Max Graetz, recibe el control de Lampen-Fabrik Ehrich and Graetz OHG, empresa creada por su padre y Emile Ehrich, en 1866. Además, será el principal inventor de la empresa, como lo demuestran las numerosas patentes a su nombre.
Aunque al principio, diseñó y fabricó muchos tipos de aparatos para el alumbrado, su obsesión por gasificar los combustibles líquidos, le supuso el sobrenombre de Petro Max. Apodo que, a sugerencia de un amigo, se convertiría en la famosa marca de fábrica en 1920. En 1922, patentaría la lámpara que aparece sobre este párrafo, muy parecida a los diseños de los faroles mundialmente conocidos.
PRESIÓN Y TEMPERATURA
Para gasificar el combustible líquido, se inyecta aire en el depósito, mediante una bomba de mano incorporada:
Además de la presión, hay que conseguir una temperatura alta. Al arrancar, esta temperatura se consigue calentando con una cazoleta donde se enciende alcohol o una antorcha diseñada para este momento inicial. Una vez encendida la lámpara, el propio calor de la combustión mantiene la gasificación, siempre que se siga manteniendo la presión accionando la bomba cuando sea necesario:
SUPER PETROMAX RAPID 829
Es una de las lámparas de presión verticales de mayor tamaño, generando una luz de 500 cp (equivalente a 500 velas de esperma de ballena). Una cd =0.981cp; lo que suponen 490.5 candelas en el Sistema Internacional de medidas.
Los primeros modelos son de la década de 1930, el soplete se desarrolló en 1935 y se patento el 7 de julio de 1936.
Los logos están marcados en diversos puntos del aparato.
Por la G bajo las figuras que inicialmente representaban caballitos de mar, se sabe que la lámpara es posterior a 1942 (con más seguridad después de 1953).
Sin embargo, el cristal presenta las dos figuras sobre una GE, lo que indica que es anterior (de hecho el original se rompió).
Algunos modelos de petromax, como éste, presentan un manómetro para controlar la presión en el depósto:














